Pincelar
Untar una capa delgada de huevo, mantequilla, aceite o almíbar sobre una masa o un alimento con un pincel de cocina.
Con huevo batido y una pizca de sal, las empanadas y el pan amasado salen dorados y brillantes. Pincela justo antes de hornear y pasa el pincel en una sola dirección, sin dejar pozas en los bordes: ahí el huevo se quema y pega la masa a la lata.
La masa filo se pincela lámina por lámina con mantequilla derretida. Con carnes al horno o a la parrilla, pincelar con aceite al final ayuda a que se doren parejo. Si usas la marinada en que estuvo la carne cruda, hiérvela antes.
Los pinceles de silicona se lavan más fácil y no sueltan pelos. Si no tienes, sirve un papel de cocina doblado o el dorso de una cuchara.