Espesar
Dar más cuerpo a una salsa, sopa o crema, ya sea reduciéndola al fuego o agregándole maicena, harina, papa, yema o pan remojado.
Lo más rápido es la maicena. Disuelve 1 cucharada en 1/4 de taza de agua fría, viértela en la salsa hirviendo sin dejar de revolver y cocina 1 a 2 minutos. Esa cucharada deja una taza de líquido con cuerpo de salsa. Si la echas en polvo directo, se hacen grumos.
También se espesa con harina dorada en mantequilla, que es el roux de la salsa blanca, con papa o zapallo molidos en la misma sopa, con pan remojado o dejando hervir destapado hasta que reduzca. En cocina profesional se dice ligar, sobre todo cuando se usan yemas o crema.
La salsa está lista cuando cubre el dorso de una cuchara y, al pasar el dedo, la línea no se cierra. No te apures con más espesante: la maicena y la harina siguen espesando al enfriarse.